Cómo se enfrenta la pandemia con las comunidades mbya

Hora de Obrar acompaña a 160 familias mbya con capacitaciones, alimentos y elementos sanitarios para reducir el riesgo de introducción de covid 19. Sin embargo, preocupa el impacto de la pandemia en comunidades indígenas en todo el país.



En el marco del Día Internacional de los Pueblos Originarios celebramos que hasta el momento no hay contagios en ninguna de las 13 comunidades mbya guaraní acompañadas en Misiones. Durante las últimas semanas, en diálogo con líderes se garantizaron los elementos esenciales para 160 familias, unas 700 personas de la localidad de Ruíz de Montoya. Además, la Escuela Bilingüe de Takuapí preparó viandas para 85 niños y niñas y 10 adultos y adultas mayores mbya de lunes a viernes respetando las preferencias culturales y cubriendo las necesidades nutricionales.

La asistencia alimentaria se complementó con capacitaciones de prevención y con elementos sanitarios esenciales para que las comunidades puedan enfrentar con mayor autonomía las particularidades de la pandemia. Los talleres fueron diseñados teniendo en cuenta prácticas culturales y costumbres.

Estas acciones redujeron el riesgo de introducción del virus covid-19 en el contexto

de las comunidades mbya guaraní y hasta el momento no hubo ningún contagio. Sin embargo en un reciente informe Amnistía internacional alerta sobre la profundización de la discriminación y violación de los derechos de comunidades indígenas en Argentina que genera el COVID-19 y el aislamiento.

La pandemia limita aún más las posibilidades de trasladarse para procurar alimentos o para trabajar, acceder a agua segura y condiciones de higiene adecuadas y a derechos sociales. La semana pasada acompañamos la denuncia de un intento de desalojo del territorio ancestral de la comunidad Aguay Poty. Hace algunas semanas repudiamos el abuso por parte de las fuerzas de seguridad en Chaco. Estas son solo muestras de la discriminación, segregación y abuso que sufren de manera cotidiana de las comunidades originarias en todo el país. Frente a estas injusticias las comunidades se organizan, resisten y reclaman el pleno cumplimiento de sus derechos humanos.