La organización comunitaria como respuesta

Compartimos la primera parte de una interesante entrevista donde Carlos Flecha, miembro del Comité directivo de Callescuela, nos actualiza acerca de la situación de pandemia en #Paraguay.




Paraguay se mantiene con una tasa de 2 muertes por COVID por millón de habitantes, la más baja de Sudamérica. ¿Cómo se explica? Las características de distribución demográfica, las medidas tempranas de aislamiento social que tomó el gobierno y, fundamentalmente, la organización solidaria de la población son factores clave a la hora de entenderlo. Hace más de 90 días, las ollas populares aseguran la alimentación de gran parte de la población. "En forma inmediata comenzaron a generarse focos de organización solidaria. Esto ha salvado en gran parte la situación de la población y en especial de los sectores populares", explica Carlos Flecha referente de Callescuela, una organización que trabaja desde casi 40 años por los derechos de niñas, niños y adolescentes.


Estos esfuerzos mitigaron las consecuencias del desempleo: "La situación laboral de toda la gente está bastante afectada en todo el país y en especial en la triple frontera, donde prácticamente el 80% de la actividad laboral depende del paso fronterizo que se encuentra totalmente cerrado. Las familias se ven contra la espada y la pared. Es ahí donde la organización comunitaria empieza."


Callescuela está acompañando el proceso de organización en cuatro comunidades en Alto Paraná y en tres de Asunción y Central: "En este momento unas 1500 personas comen en estas ollas, algunas de lunes a sábado", detalla Carlos: "En el barrio Santa Ana, de Ciudad del Este se organizan en grupos de 4 mujeres que se dividen para las ollas y dia de por medio organizan merienda para los chicos y chicas con un protocolo de bioseguridad que ellas mismas organizaron".


Carlos relata que para esta labor hoy están recibiendo insumos del gobierno y de otras instituciones ligadas a la iglesia católica y evangélica. Las congregaciones de lERP han apoyado esta tarea a la que también se sumó Fundación Hora de Obrar: "Agradecemos infinitamente", manifestó al respecto y destacó que: "Para estas ollas hubo aportes de los ex voluntarios alemanes con los que se sostuvimos casi un mes".