Detienen arbitrariamente a un cacique mbya por un conflicto territorial

La policía misionera detuvo de manera ilegal al cacique Cleiton Duarte, acusado por un empresario que reclama la propiedad de 200 hectáreas de la comunidad Aguaí Poty.




En diálogo con Radio Nacional el abogado de la comunidad indígena, José Luis Fuentes, contó que el lunes 3 de agosto en horas de la tarde lo contactaron para denunciar la detención de Duarte: “No había mucha información y la jueza de turno nos confirmó que no había ordenado ninguna detención”, aseguró Fuentes. Horas más tarde dió con el cacique en la comisaría de Puerto Mado y, gracias a la intervención de la Unión de Trabajadores de la Tierra y el acompañamiento de Rubén Mohr, diácono de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, lograron liberarlo. Este tipo de hechos violentos “suceden hace muchos años y de manera constante”, destacó Fuentes. La policía actuó de manera arbitraria y se llevó detenido a Duarte acusado de estar robando yerba en la propiedad del empresario Jorge Zallio, quien instantes antes de la detención había interceptado con su auto a Duarte, en una maniobra que puso en riesgo la vida del cacique.

El conflicto territorial

El empresario Zanillo disputa 200 hectáreas de tierra pertenecientes a la comunidad mbya guaraní Aguaí Poty en Colonia Delicia, un territorio relevado por el Ministerio de Derechos Humanos de la Provincia de Misiones en el marco de la ley 26.160 de emergencia territorial indígena, que busca bloquear intentos de desalojo, y del cual la comunidad tiene un boleto por un total de 523 hectáreas. Este empresario “intenta por medio todo tipo de actividad perturbar la pacífica posesión de las personas para que de alguna forma se cansen, se rindan y se vayan”, afirmó el Dr. Fuentes y agregó que para resolver los conflictos territoriales “el estado debe otorgar la propiedad indígena comunitaria.” El abogado enfatizó: “ La ley es muy clara. No puede suceder que terminen detenidos los pequeños productores y las comunidades indígenas. Somos muy conscientes de que el acceso a la justicia para los pequeños productores y habitantes de las tierras es siempre desigual. Cuando se denuncia a un empresario, no se lo detiene por averiguación de antecedentes. Eso solo le pasa a los pobres. Estamos evaluando en qué instancias vamos a formalizar los reclamos”, concluyó. Por su parte el diácono Mohr reflexionó: “Es incomprensible como este tipo de luchas se producen cotidianamente en nuestra provincia de Misiones, donde funcionarios gubernamentales y judiciales deciden en contra de lo que dicta nuestra Constitución Nacional y las Organización de las Naciones Unidas. Es una prueba cabal de que aún es mucho lo que hay por hacer”.