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La Fundación Hora de Obrar junto con las organizaciones del Foro ACT Argentina impulsaron la construcción de aljibes, pozos y tanques de agua para las comunidades indígenas más afectadas por las sequías de Castelli y Miraflores.

En la provincia de Chaco dejó de llover durante diez meses en 2020. La crisis hídrica empeoraba severamente la emergencia sanitaria de COVID19 que atravesaban las familias rurales.

Frente a esta situación la Mesa de Agua Local, conformada por la Junta Unida de Misiones (JUM) y los municipios de Juan José Castelli y Miraflores, Chaco, diseñaron un Plan de Emergencia para el acceso al agua. En este marco la Fundación Hora de Obrar como miembro del Foro ACT Argentina, apoyó la construcción de obras de infraestructura hídrica. El plan se abordó de manera integral teniendo en cuenta que “sin agua no hay vida, ni alimento, ni salud, ni igualdad, ni desarrollo, ni dignidad”. (El Ágora, 2020).

Como resultado de la construcción de aljibes, pozos, perforaciones y compra de tanques se beneficiaron 140 familias rurales de Castelli y 260 de Miraflores. Se trata de familias numerosas, muchas de ellas, al cuidado de jefas de hogar con hijos e hijas a cargo, cuyo sustento depende de changas esporádicas y huertas familiares. 

También se priorizaron hogares con personas adultas mayores, con discapacidad o en situación de enfermedad. Muchos de estos casos están directamente vinculados a la crisis hídrica que afecta a los y las chaqueñas y, de manera más severa, a los pueblos originarios. Es habitual que para el almacenamiento y traslado de agua desde los tanques comunitarios se utilizan viejos bidones de agrotóxicos y muchas familias se ven obligadas a recurrir a fuentes de agua como represas o lagunas inseguras, donde los animales consumen y se asean.

Con respecto al enfoque integral y multicultural de estas acciones la JUM adaptó la planificación, toma de decisiones y distribución de tareas según los aportes de las partes, teniendo en cuenta las estrategias de vida familiar y comunitaria que las caracteriza. Por ejemplo, en la comunidad Qom todo el “clan familiar” participa activamente en la toma de decisiones y fueron consultados antes de iniciar las obras. También se atendió a la organización comunitaria y colectiva de la comunidad Wichí. 

Según informó la JUM con estas obras se reactivaron las huertas familiares, a través de las cuales las familias obtienen sus sustento diario. “La construcción de aljibes para almacenamiento de agua especialmente para consumo humano, contribuyó a que las familias de Zaparinqui dejaran de utilizar bidones grandes que contenían agrotóxicos, para acarrear agua desde los tanques comunitarios hasta los hogares en sus motovehículos, ya que ahora ocupan el agua de los aljibes. Las familias de Miraflores no utilizan el agua de las represas, lagunas o charcos para consumo humano, a fin de mejorar la salud de sus miembros, especialmente los que se encuentran dentro de los grupos de riesgo en relación al Covid-19”, destacó la organización.

La Junta Unida de Misiones (JUM) acompaña a los pueblos indígenas del Chaco desde hace más de 55 años. La integran la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, la Iglesia Evangélica Valdense y la Iglesia de los Discípulos de Cristo. Fundación Hora de Obrar apoya el trabajo de la JUM en forma directa y a través del Foro ACT Argentina.

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